Campamento de verano 2018

Urdaland
Este año, en nuestra 6ª edición de los campamentos de verano de Soñar Despierto, se podría decir que hemos vivido el campamento más especial de todos… no sólo porque hemos innovado en cuanto a la temática del mismo, las actividades y las veladas..., sino porque gracias a todos los que a lo largo del año nos habéis ido ayudando a que este campamento fuese realidad, ¡hemos batido todos los records en cuanto a números! Nada más y nada menos que 82 niños de los centros de acogida y residenciales de la Comunidad de Madrid (entre 3 y 12 años) y 31 monitores voluntarios hemos compartido este año… ¡LOS MEJORES DIEZ DÍAS DEL AÑO!

Para el campamento de este año, el equipo de Soñar Despierto decidió crear un lugar mágico, Urdaland, donde niños y monitores convivirían divididos en cuatro tribus: Jungla (la tribu de los más pequeños), Oasis y Sabana (las tribus de los medianos) y Tundra (la tribu de los mayores) y podrían disfrutar de muchísimas actividades como paintball, piscina, magia, arte, cocina… defendiendo siempre los cuatro valores del campamento: el compañerismo, la alegría, la energía y el respeto.

Llegada de los niños e inauguración de Urdaland

El sábado 28 de julio desde las 10 de la mañana, todo el equipo de monitores estuvo trabajando en la creación de Urdaland, organizando el material, ambientando las distintas salas y organizando las cabañas que se convertirían en el hogar de los niños los próximos 10 días… ¡los nervios y las ganas de empezar se notaban ya en cada rincón el campamento!

Sobre las 17:00h de la tarde llegó el momento más esperado por todos, ¡la entrada de los autobuses en el campamento! ¡Esto ya era una realidad! A medida que bajaban de los autobuses nos encontrábamos con niños nerviosos por ver qué les depararía el campamento de este año, emocionados por reencontrarse con sus monitores de años anteriores y, sobre todo, ¡eufóricos y con muchísimas ganas de correr, disfrutar y empezar las actividades cuanto antes!

Aprovechamos la tarde para merendar, conocernos, asignar a los niños a las distintas cabañas, deshacer maletas, ducharnos y prepararnos para uno de los momentos más especiales del campamento… ¡la inauguración de Urdaland!

En esta velada, la emperatriz del campamento sería la encargada de presentar Urdaland, sus valores, las tribus que habitaban en ella… y, lo más importante, ¡asignar a los niños a la tribu a la que pertenecerían el resto del campamento!

Una vez asignados a las distintas tribus, se ensayaron los himnos que representarían a cada una de ellas en las distintas actividades del campamento, se practicaron “gritos de guerra” y, por último, todos pudimos disfrutar de la primera sorpresa del campamento… ¡fuegos artificiales! Para muchos de ellos, esta era la primera vez que veían unos fuegos artificiales y fue algo realmente mágico que tardarán mucho tiempo en olvidar…